¿Por qué el riesgo de caídas aumenta con la edad?


A medida que envejecemos es imposible evitar que los riesgos de una caída aumenten, causando varios problemas de salud. Por esa razón, siempre es importante ser consciente del riesgo que tienen las caídas para poder prevenirlas. Hoy vamos a repasar las causas más comunes y que recomendaciones son importantes para evitar accidentes de este tipo.

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Causas y prevención de las caídas durante la tercera edad: Esto es lo que tener en cuenta.

Sobre el medio ambiente y la tercera edad.

El lugar donde viven las personas de la tercera edad es una de las causas de las caídas. Lugares como las duchas, objetos como las alfombras sueltas, los muebles mal colocados y la mala iluminación son factores que aumentan el riesgo de caídas en el hogar.

Para reducir la probabilidad de accidentes, es importante revisar bien la disposición del sitio y tener en cuenta tantas precauciones como sea posible. Algunos buenos son el uso de almohadillas antideslizantes en la ducha, revisar con frecuencia que no haya cabos sueltos en las alfombras, evitar a toda costa el desorden u objetos en el piso de las habitaciones y cambiar todas las bombillas para que los rincones del lugar se encuentren bien iluminados. Dependiendo del caso, puede ser una buena idea añadir barras de sujeción en espacios como el baño o al lado de la cama.

Cuidado con la visión.

no se ve bien, es más difícil evitar los obstáculos que pueden provocar una caída peligrosa. Por eso, es importante que las personas mayores se sometan a exámenes oculares con frecuencia para controlar los cambios en la visión y corregir cualquier problema.

La importancia de la forma física en la tercera edad.

El ejercicio tiene muchos beneficios en el control muscular, el equilibrio, la fuerza y la coordinación, y es bien sabido que estos son aspectos fundamentales para la prevención de caídas. una persona de la tercera edad siente fragilidad muscular, es débil o tiene poco equilibrio y coordinación, el riesgo de caídas aumenta considerablemente, por lo tanto, mantener una rutina de ejercicios sencillos es vital para reducir ese riesgo de caídas peligrosas.

Ojo con los problemas de salud previos.

Es crucial tener en cuenta que las complicaciones médicas preexistentes pueden aumentar considerablemente el riesgo de pasar por caídas y lesiones. Por ejemplo, algunas afecciones pueden provocar mareos, desmayos o problemas de movilidad que requieren de asistencia. Para reducir las caídas, se puede considerar la posibilidad de utilizar un bastón o un andador para mejorar el equilibrio, además de evitar dejar a los ancianos solos en casa para que siempre haya alguien que pueda asistirlos o utilizar algún tipo de tecnología para alertar a las personas de la emergencia en un accidente.

Mucho cuidado con los efectos de la medicación.

No es de extrañar que el consumo de algún medicamento tenga efectos secundarios no deseados como mareos, confusión, somnolencia y desmayos, lo que aumenta ampliamente el riesgo de pasar por una caída. Teniendo esto en cuenta, es importante hablar con los médicos encargados para que queden claros los efectos de la medicación recetada y se pueda evitar correctamente cualquier tipo de accidente.



Fuente AU

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