Rosalía en Chavón: Rauw Alejandro en primera fila, no hubo beso con Tokischa y Romeo no llegó

Rosalía en uno de los momentos especiales de su noche en Altos de Chavón se sentó en su piano y entonó la primera melodía de “Hentai” diciendo: “Hoy este tema quiero dedicárselo a alguien muy especial para mí que está aquí”, refiriéndose a su actual pareja, el cantante urbano puertorriqueño Rauw Alejandro, quien se encontraba en el área ‘front stage’ de espectador y encapuchado, cuidándose de que no lo reconocieran. Sin embargo, fue inevitable. 

Antes, interpretó el tema “La noche de anoche” (2020), pista que comparte con Bad Bunny, que la noche del sábado cobró un matiz festivo. La artista bajó del escenario para cantar con sus seguidores mientras proyectaba en las pantallas con un equipo de grabación la cercanía con ellos o leía algunos de sus carteles.

Luego, siguió con “Diablo”. El escenario se tornó rojo y allí la artista se cortó las trenzas y se soltó la melena, a la vez que los bailarines la rodeaban en una danza tribal.

Con Tokischa no hubo beso

La barcelonesa encendió la noche cuando dio entrada a la dominicana Tokischa en el tema “Linda”. Se desató y empezó a danzar con unos pasos de dembow que hicieron que el público enloqueciera.

La dominicana no se quedó atrás. Le coqueteaba a la española con movimientos de cadera. 

Al concluir el tema, que estuvo nominado a Premios Juventud, en la categoría Girl Power y Social Dance Challenge, no hubo beso como el que se dieron al finalizar un performance en la misma gala de premios, sí hubo un afectuoso abrazo como sinónimo del respeto que se tienen. 

Además de eso, algo dejó inquietante a los fanáticos. En la pieza “La Combi Versace”, una colaboración musical de ambas artistas que se estrenó el pasado 18 de marzo, Tokischa Altagracia Peralta, nombre de pila de la urbana dominicana, no subió al escenario y Rosalía quedó sola coreando las de la rapera. Se desconoce el motivo.

Regalos: le entregan el “Abcdefg” dominicano

El “Abcdefg” con R, de República Dominicana, además de “Motomami, motomami, motomami”, fue el regalo una fan a la española.

El tema, que no tiene música, solo la voz de la cantante diciendo palabras con las letras del abecedario, convirtió ese momento del ‘show’ en uno inolvidable, ya que la española pudo conocer parte de la cultura dominicana y hacer feliz a una fan.

De igual forma, le cantó “Catalina”, una canción de su primer álbum lanzado en el año 2017 y que se llama “Los Ángeles”, a una chica que le lanzó un llavero con la inicial de su nombre. 

A capella la artista dedicó la canción a la joven fan, que no sobrepasaba los 15 años y que fue acompañada de sus padres.

A otro chico le prometió que grabarían juntos en algún estudio de música.

La artista, que se presentaba por primera vez en el país, no tuvo que hacer mucho para calentar los motores de los dominicanos, encenderlos y tenerlos prendidos hasta el final de su “Motomami World Tour”.

Sólo bastó que un proyector reflejara algunas mariposas, letras, líneas que formaban figuras geométricas y otros trazos característicos de su reciente álbum y el nombre de su gira, titulado “Motomami”, en el escenario.

Incluso, no necesitó de una contraparte. Antes de que la cantante catalana subiera al escenario, una copla japonesa ya se había llevado toda la atención, y desde ahí en adelante, la multitud, que estaba eufórica y con ansias de ver su puesta en escena, no paró de vociferar “¡Rosa, Rosa, Rosa, Rosa!” para que saliera.

La hora de inicio del espectáculo estaba pautada para las 8:30 de la noche. Sin embargo, era en ese momento cuando el coliseo se empezaba a colmar.

Mientras tanto, los seguidores de “la Motomami”, tomaban asiento y se tomaban fotografías luciendo ‘outfits’ inspirados en ella con botas negras, lentes oscuros, grafitis en la ropa con su logo de mariposas, entre otros.

Al cabo de un poco de una hora, la estrella del nuevo flamenco o “flamenco- trap” no se hizo esperar más y salió vestida de rojo pasión e intenso, de pies a cabeza, acompañada de ocho bailarines, a un minimalista y sencillo escenario bañado de blanco, que tenía sólo dos pantallas rectangulares. 

A las 9:30, se apagaban y parpadeaban las luces y comenzaba el bullicio ensordecedor a adueñarse de todo el espacio. Y al compás, lo único que lo atenuaba era el ruido y estruendo de unos motores con los que parecía que los acalorados fanáticos de Altos de Chavón iban a arrancar de allí, sin embargo, entraban al escenario, doblados, con unos cascos brillantes, su ejército de bailarines y ella, que se levantaba mostrando su rostro, diciendo: “Chica, ¿qué dices?”, la primera línea de la canción ‘Saoko’.     

“Un momento, que se me rompió la cremallera” 

“Candy”, “Bizcochito”, “La Fama”, tres de sus éxitos mas recientes, fueron las canciones con las que inició. A Rosalía Vila Tobella, nombre de pila de la artista, le ocurrió algo inesperado justo al concluir la tercera. Se le quebró la cremallera de una de sus botas.

“Las botas se han abierto de tanto bailar, ¡madre mía! Seguro que tengo otro par por ahí (…) algún otro…”, fue la reacción de la intérprete de “Con Altura” (2019) ante semejante incidente, no obstante, no perdió la oportunidad y de inmediato, empezó a interactuar con su público dominicano, previo a colocarse su guitarra y cantar “Dolerme” (2020), una canción que compuso en tiempos de pandemia. 

Un fanático le gritó: “Yo te la pego”, a lo que ella respondió  de manera jocosa: “Yo creo que mejor me las cambio, que la cremallera es muy traicionera, muchas gracias”.

Como a la Cenicienta, le hicieron su cambio de zapatillas y en eso aprovechó para saludar. “ bueno… RD, ¿cómo estamos?, ¿cómo se sienten esta noche?”, dijo la cantante, al tiempo que agradeció el cariño y apoyo y recordó que su disco Motomami tiene temas inspirados en los géneros populares dominicanos: bachata y dembow.

“RD, muchas gracias a todos por estar aquí, en mi primer ‘show’ aquí. De verdad que no se me va a olvidar esta noche. Quiero que sepáis que llevo años soñando con tocar aquí porque este es un lugar que me inspira por sus artistas, por el arte que tiene la gente de aquí y hay canciones en este proyecto, “Motomami”, que están inspiradas en bachata, dembow y no existirían si no existiera este lugar y no existieran los artistas de aquí. Así que gracias por inspirarme en este proyecto, de corazón”, expresó con emoción y alegría.

Con ese mismo sentir, aprovechó y contó que la primera vez que escuchó al cantautor dominicano Juan Luis Guerra lo hizo por un amigo cuando tenía 16 años. Él le preguntó si había escuchado la canción que tiene su nombre “Rosalía” (1990), del legendario artista dominicano, y que, a partir de ese momento, cuando la oyó, se convirtió en su fan. También de Fefita y Omega.

Luego agarró su guitarra eléctrica negra, rasgueo los primeros acordes y de inmediato, transformó la atmósfera a una apacible y romántica.

El anfiteatro estaba rebosado y eso incrementaba la emoción de Rosalía, quien jugaba con las cámaras en el escenario, para sus más de 5,000 espectadores, junto a sus ocho bailarines, quienes hacen de todo, desde secar la tarima hasta manipular cámaras que proyectan imágenes en directo sobre las pantallas del escenario.

Continuó con el espectáculo interpretando los temas “De aquí no sales”, la primera canción que cantó de su álbum anterior, llamado “El mal querer” y que fue toda una sorpresa. Los ‘fans’ no guardaban esperanza de que cantara algunas de las canciones de su viejo álbum.

“Bulerías”, “Motomami” y “G3 N15” fueron las siguientes, y con ellos hizo que sus fanáticos, quienes eran de todas las generaciones, le entregaran todo el cariño y amor que le tenían guardado.

Momento del reguetón 

Cuando el reloj marcó casi las 11:00 de la noche del sábado “TKN”, “Yo x ti, tú x mí”, “Papi Chulo”, “Gasolina” y “Despechá”, fueron las canciones con la que bailaron sobre el escenario decenas de fanáticos de la cantante. Aquello se había convertido en una celebración por la vida y los cambios.

También cantó “Aislamiento”, “Blinding Lights”, “Perdóname”, “Como un G”, “Malamente”, “Delirio de grandeza” y “Lax”.

Terminó con Altura

La noche terminaba y Rosalía decidió hacerlo “Con Altura”, el tema junto al colombiano J Balvin que la llevó a la fama en Latinoamérica. 

 Luego “Chiquen Teriyaki”, que resultó ser como el confetis y los fuegos artificiales, debido a que la española salió junto a sus bailarines montando patín, siguiendo con “Sakura” y “Cute”, con las que quiso recordar que aún sigue siendo la chica de “El mal querer”, al mostrar sus pasos de flamenco. 

“Gracias República Dominicana”, fueron las últimas palabras que dijo la catalana. Así se despidió.

Romeo no llegó

Cuando la cantante española se despidió, el público se quedó un tiempo más a la expectativa de ver entrar al rey de la bachata, Romeo Santos, por uno de los extremos del escenario para cantar la canción “El pañuelo”, un dueto que tiene con ella y que forma parte de su álbum Fórmula Volumen 3.

El bachatero había llegado la tarde del viernes al país por Aeropuerto Internacional de La Romana, no participó en el concierto de “la motomami”.

Próximo proyecto

Rosalía anunció que este próximo viernes saldrá “Motomami Deluxe”, el mismo álbum con algunas canciones inéditas.

La cantante reveló que “Aislamiento” es el nombre de uno de los temas que contendrá esta nueva entrega. 

 



Fuente LD

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