Abinader revisando el éxito

Nadie discute que el presidente Luis Abinader, en tiempo de dificultad, en ocasión de la pandemia –que manejó exitosamente–, se convirtió en un mandatario cercano a la gente, a la que asistió y subsidió como nunca en nuestra historia, logrando una milagrosa reactivación económica sostenida especialmente por el endeudamiento externo, el turismo, las remesas y las exportaciones de oro; igualmente fue clave la política monetaria del Banco Central proveyendo liquidez a un costo bajísimo, lo que unido a las sólidas reservas –de de seis meses de importaciones– a las que contribuyó en especial el endeudamiento anual, revirtió el valor del peso que en el 2020 había alcanzado RD$60.00 por dólar.

Dos después, el efecto secundario de la monetización y el de una guerra en Europa no prevista, para combatir la inflación, sobre todo en los productos alimenticios y en la energía, aconsejaron al emisor de dinero aplicar astringencia monetaria aumentando las tasas de interés a casi el doble de hace 18 meses forzando, por escasez de pesos, una apreciación (del 12%) quizás excesiva del peso con efectos –que ya se entienden– nocivos sobre el turismo, las remesas y las exportaciones: En una economía inelástica que repone inventario sobre perspectiva de precios altos, eso no beneficia al consumidor.

No obstante que se han recuperado muchos empleos, la queja por éstos, a la que se añade la inseguridad ciudadana, aparecen en todas las mediciones como cuestiones que preocupan a la gente, aunque nuestra economía –no petrolera– sigue mejor que muchas de la región.

Abinader quemó parte de su capital político con la propuesta de reformas –que como escribí no estaban en la agenda de los ciudadanos– y, que por la crispación política, fue rechazada por toda la oposición. Logró aprobar apenas la Ley de Extinción de Dominio que al entrar en vigencia en doce meses, lo hará en un mal momento, pues no aporta un voto y nuclea como adversarios a los empresarios y clase media, sectores que esperan el reglamento.

Esta tendría un mejor escenario con una Ley de Actualización Patrimonial parecida a la Ley 42-20 que, aunque se aplicó ineficazmente, por la pandemia y el proceso electoral, acogió a unos 43 mil dominicanos y produjo de RD$29 mil millones que en este momento no vendrían mal al Gobierno: La Ley de Extinción, sin una Ley de Actualización envía a la cárcel a todos los dominicanos de clase media baja hacia arriba, incluidos los que se sienten más honestos y cumplidores de la ley.

La Ley Electoral y de Partidos, que repite errores de las dos anteriores –declarada en de ocasiones parcialmente contraria a la Constitución por el TC– es otra que tiene posibilidades aunque se conozca al final, haya algo de consenso con los partidos de oposición, igual que la ley importante de esta gestión, que es la Ley de la Jurisdicción Contenciosa Administrativa –no obstante los numerosos errores que contiene por falta de consultas profesionales– depositada hace una semana por el Poder Ejecutivo: Esa Ley es la verdadera garantía de transparencia y buena gobernanza del Estado.

Al ajetreo diario –excesivo– que agota al Presidente y a su agenda en “palazos” y visitas al interior, le pasó su momento; ahora el país lo descansado en su despacho controlando el Gobierno y dando seguimiento a sus instrucciones, sobre todo porque casi llega el ajetreo electoral del que como candidato no podrá sustraerse y, en medio de esa “batahola”, habrá de sacar tiempo para puntos de acuerdo con sus opositores externos y sus antiguos aliados, pues quien crea que no ha ganado enemigos y perdido amigos, anda lejos de la realidad.

Hoy, todo parece indicar que, con 48% de apoyo de la gente a su gestión y con su partido en primer lugar, gana la primera vuelta, no en primera vuelta; el resultado dependerá de quien quede en segundo lugar, sobre todo después de la consulta del PLD en el mes de octubre: En su propio Gobierno, Luis tiene quienes conspiran para hacerle perder las elecciones torpedeando los puentes por los que está obligado a pasar en su camino a un segundo mandado, si sabiéndolo, no resuelve eso… culpa del tiempo es… y no de España.

Tiene de frente corregir ineficacias inadmisibles de órganos del Gobierno que han sido incapaces, durante dos años, de ejecutar hasta el presupuesto que tienen asignado por falta de gerencia; el Presupuesto Complementario recién remitido al Congreso Nacional, es un buen ejemplo y, deberá revisar la política de escándalo permanente que parece fuera de control: Cosa rara, todos los han producido actores de la Administración, ninguno los opositores.

Pendiente de los resultados y heridas que pueda producir la consulta –legalmente no vinculante– pero políticamente definitiva sobre el candidato del PLD y el rol que vaya desarrollando el candidato de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, que hoy le sigue en segundo lugar, le conviene atender las múltiples quejas que produjo la renovación de las autoridades del PRM.
Todavía la matrícula de registrados del PRM que no es grande y que –desde luego– conviene ir renovando, tiene a muchos perredeístas ortodoxos en quienes algunos “viejos robles” influyen, más aún, algunos todavía son los líderes intelectuales de esa organización, pues la nueva generación del PRM en el Gobierno, excepto Luis, no ha logrado hacer nombre propio ni destacarse, en nada: Integrar a todo el que se pueda, es conveniente.

De que la política es cambiante el mejor ejemplo nos lo ha dado hace unos días Chile en donde el presidente Boric, quien ganó por el apoyo dado al referendo constitucional hace dos años, este domingo perdió abrumadoramente por mantener ese apoyo: Los pueblos quieren una cosa el lunes y otra distinta el martes.  



Fuente LD

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